Síntesis
El país, que anteriormente se encontraba en situación de impago, reavivó las esperanzas de los inversores con la elección del controvertido presidente libertario Javier Milei. Sin embargo, su ambicioso programa fiscal se ha topado con obstáculos ya conocidos, como la inestabilidad política y los escándalos de corrupción, que han mermado rápidamente la confianza de los inversores y, una vez más, han frenado la actividad económica.
La mayor volatilidad surgió tras la dura derrota de la coalición de Milei en las elecciones regionales de Buenos Aires, reavivando los temores de un resurgimiento del movimiento peronista en el período previo a las cruciales elecciones legislativas del 26 de octubre.
Las reservas internacionales siguen siendo motivo de preocupación debido a su creciente agotamiento para mantener la sobrevaluación del peso argentino (ARS) dentro de una banda predeterminada. Sin embargo, Estados Unidos ha brindado un apoyo inesperado con el anuncio de un programa que incluye una línea de swap de USD 20.000 millones destinada a estabilizar el tipo de cambio, pero se requiere confirmación y más detalles para tranquilizar a los mercados.
Aunque Milei consiga un resultado favorable en las elecciones de mitad de mandato, su gobierno aún tendrá que afrontar el reto de encontrar un equilibrio óptimo de políticas para controlar la inflación y el tipo de cambio y así consolidar su programa de estabilización.
A pesar de la reciente corrección de la deuda soberana, las empresas han mantenido una sólida resiliencia, respaldadas por sus actividades exportadoras y su buena solvencia crediticia. La volatilidad futura podría brindar oportunidades de compra de bonos corporativos a los inversores de mercados emergentes.
La desaceleración económica de Argentina: de la prosperidad mundial a un declive sin precedentes
«Hay cuatro tipos de países: desarrollados, subdesarrollados, Japón y Argentina». Esta observación, a menudo atribuida al premio Nobel de Economía Simon Kuznets, ilustra acertadamente la singular trayectoria de Argentina, un país que alguna vez figuró entre los más ricos del mundo, pero que posteriormente se convirtió en un ejemplo de declive económico. A principios del siglo XX, Argentina ostentaba un PIB per cápita comparable al de Europa y Estados Unidos.
Sin embargo, a mediados del siglo XX, esta época dorada comenzó a desvanecerse. La inestabilidad política, marcada por sucesivos golpes militares y regímenes autoritarios, junto con las políticas populistas consolidadas por el régimen peronista, condujo a una era de proteccionismo, excesiva intervención estatal, mala gestión fiscal e hiperinflación. Al inicio del siglo XXI, el país había sufrido múltiples impagos, incluida la catastrófica crisis de 2001 (el mayor impago soberano de la historia hasta ese momento).
Milei y la economía: el giro radical de Argentina hacia la austeridad presupuestaria
Las expectativas del mercado para Argentina han cambiado desde la elección de Javier Milei, un economista excéntrico y figura mediática, quien derrotó al candidato peronista en las últimas elecciones presidenciales, ganando en segunda vuelta gracias a una retórica antiprogresista y una agenda libertaria radical. Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, blandiendo una motosierra en sus mítines de campaña para simbolizar su intención de reducir drásticamente el gasto público.
gasto público. Su estilo poco convencional, combinado con las dificultades que enfrentó Mauricio Macri durante su mandato, ha generado dudas sobre su capacidad para implementar las medidas de austeridad prometidas.
Tras casi dos años de mandato, el presidente se ha mantenido activo, emitiendo decretos ejecutivos e impulsando reformas estructurales. Sus medidas han generado dificultades sociales a corto plazo a cambio de una estabilización económica a largo plazo, lo que ha provocado una reacción positiva de los mercados financieros y ha posicionado a Argentina como candidata a la recuperación fiscal. En 2024, Argentina registró su primer superávit presupuestario en 14 años y, en julio de 2025, recibió una mejora en su calificación crediticia por parte de Moody’s, la primera en más de una década.
Uno de los mayores logros de Milei fue controlar la inflación. Esto se consiguió principalmente poniendo fin a la expansión monetaria como herramienta de financiación y deteniendo la excesiva impresión de dinero por parte del Banco Central de Brasil (BCRA), que había alimentado la hiperinflación. Cuando asumió el poder, la inflación mensual rondaba el 25%; para mayo de 2025, el índice de precios al consumidor había aumentado solo un 1,5%, su nivel más bajo en cinco años. La inflación anual, que había alcanzado un máximo del 211,4% en 2023, cayó al 33,6% en agosto de 2025. Esta desaceleración, lograda sin disturbios sociales generalizados ni huelgas masivas, contribuyó a restaurar cierta confianza en el peso.
Como resultado, Argentina eliminó los estrictos controles de cambio e introdujo un régimen de tipo de cambio flotante para el peso argentino (ARS). El Banco Central (BCRA) estableció una banda de fluctuación, interviniendo en el mercado cambiario cuando el tipo de cambio al contado se acercaba al límite inferior o superior. Las reservas internacionales se vieron reforzadas por un compromiso de 20.000 millones de dólares del FMI, lo que también proporcionó mayor credibilidad mediante la adopción de un programa de disciplina fiscal. Sin embargo, la preocupación se intensificó a medida que aumentaba el uso de las reservas para mantener el tipo de cambio en el límite superior, preocupación que solo se alivió temporalmente con el anuncio del apoyo estadounidense por parte de Scott Bessent y Donald Trump el 22 de septiembre, que podría incluir una línea de swap de 20.000 millones de dólares. La volatilidad se reanudó ante la falta de confirmación o de más detalles sobre este programa, lo que ofreció a los tenedores de ARS una oportunidad para vender la moneda sobrevalorada. Se espera que las reuniones entre altos funcionarios del gobierno durante la semana del 6 de octubre, seguidas de una reunión entre los dos presidentes el 14 de octubre, sean catalizadores importantes para la actividad del mercado a corto plazo.
El crecimiento económico también se recuperó tras una contracción inicial, con una expansión del PIB en 2024 y de aproximadamente un 6,0 % en el primer semestre de 2025. Las previsiones presupuestarias para 2026, presentadas recientemente, apuntan a un crecimiento sólido y a una baja inflación. Las proyecciones oficiales siguen siendo más optimistas que el consenso del mercado, dado que la actividad económica se ralentizó en el segundo trimestre de 2025 debido a la inestabilidad política y al endurecimiento de la política monetaria.
—, lo que indica una desaceleración en comparación con el trimestre anterior y la posibilidad de un tercer trimestre más débil.


La mayoría de las medidas de Milei se han implementado mediante decretos presidenciales, muchos de los cuales han encontrado oposición en el poder judicial y legislativo. Con al menos un tercio de los escaños en el Congreso, Milei podría mantener sus decretos y vetar las iniciativas presupuestarias parlamentarias. De cara al futuro, su capacidad para negociar alianzas puntuales será crucial, ya que el rezago de reformas estructurales requiere un sólido respaldo legislativo para lograr efectos duraderos, en particular en las áreas sensibles del trabajo, los impuestos y las pensiones.
La reforma fiscal argentina: aún queda un camino difícil por recorrer.
El éxito del plan económico de Milei depende en gran medida del resultado de las elecciones parlamentarias del 26 de octubre, en las que se disputarán casi la mitad de los escaños de la Cámara de Diputados y un tercio de los del Senado. Si su coalición consigue al menos un tercio de la Cámara Baja, Milei podrá hacer cumplir sus vetos y decretos. Sin embargo, para impulsar reformas a largo plazo, impopulares pero cruciales, sobre todo en materia de pensiones y bienestar social, necesitará un apoyo más amplio.
Tras las elecciones del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires, la preocupación por las elecciones legislativas aumentó. En medio de un escándalo de corrupción que involucra a la hermana de Milei, los aliados del presidente sufrieron una aplastante derrota: la coalición de centroizquierda obtuvo el 47% de los votos, frente al 34% del bando de Milei. Estos resultados se vieron influenciados, en parte, por la baja participación electoral (63%), ya que algunos votantes se abstuvieron en protesta contra un gobierno que había prometido combatir la corrupción, mientras que los candidatos de izquierda lograron movilizar a sus bases. En 2023, Milei contaba con un importante apoyo del electorado joven, que seguirá siendo un grupo demográfico clave en las elecciones legislativas.
La popularidad de Milei se ha desplomado tras un escándalo de corrupción.

Resultados de las elecciones presidenciales y perfil del electorado

Desde entonces, Milei ha adoptado un tono más conciliador y ha aceptado la derrota de sus aliados, contrariamente a su inclinación inicial de desacreditar los resultados desfavorables. Presentó el presupuesto de 2026 con disposiciones destinadas a fortalecer la gobernabilidad, teniendo en cuenta tanto el corto plazo como las elecciones presidenciales de octubre de 2027. El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, se consolidó como un candidato clave de centroizquierda tras el buen desempeño de su partido en la provincia.
La reacción negativa del mercado acentúa los temores de otro revés para Milei. Sin embargo, varios factores, como una mayor participación electoral, un electorado más conservador fuera de Buenos Aires y los recientes esfuerzos por involucrar a políticos centristas, ofrecen una perspectiva más constructiva. Persisten riesgos importantes, sobre todo si la popularidad de Milei disminuye aún más debido a la agitación social o a nuevos escándalos de corrupción que involucren a sus aliados. Si bien el desencanto no necesariamente desviará a sus votantes hacia sus rivales, podría contribuir a otra baja participación entre un sector demográfico conocido por ser muy sensible y reactivo.
Oportunidades de inversión
La reciente volatilidad ha impulsado los diferenciales de la deuda soberana a nuevos máximos, alcanzando aproximadamente 1.300 puntos básicos (+540 puntos básicos) a mediados de septiembre. Si bien los bonos soberanos siguen siendo más volátiles debido al entorno político, el crédito corporativo se ha comportado mejor. El índice de bonos corporativos se ha ampliado en alrededor de 70 puntos básicos hasta un máximo de 497 puntos básicos y actualmente ofrece una atractiva rentabilidad del 8,5%. Creemos que esta volatilidad puede presentar oportunidades en emisores sólidos con un perfil defensivo frente a los principales riesgos que enfrenta Argentina, entre ellos:
• Exportadores de recursos naturales . Argentina es uno de los principales productores mundiales de productos agrícolas, como la soja y el maíz. Además, los productores de petróleo y gas se han beneficiado del aumento de la producción y la mejora de la eficiencia de costos en los campos de Vaca Muerta, lo que representa una fuente adicional de divisas.
• Empresas locales con una sólida solvencia crediticia. A pesar de su exposición a la economía nacional, algunas empresas están bien posicionadas para resistir la volatilidad argentina. Estas empresas ocupan posiciones de liderazgo en sus mercados y, históricamente, han obtenido excelentes resultados manteniendo balances saneados.
Los diferenciales de los bonos corporativos argentinos se comparan con los 262 puntos básicos del índice de referencia latinoamericano y los 360 puntos básicos del índice global de bonos corporativos de alto rendimiento de mercados emergentes. Si bien la clase de activos en su conjunto puede beneficiarse de catalizadores positivos, los sólidos fundamentos de algunas empresas limitan el riesgo de caídas y ofrecen un carry atractivo en relación con su perfil de riesgo ponderado.
volatilidad soberana

Los préstamos corporativos se están comportando mejor que la deuda soberana.

Conclusión: Perspectivas para las próximas semanas
Como uno de los países con mayor índice de impago soberano del mundo, Argentina enfrenta un camino difícil y exigente hacia la estabilidad fiscal y la recuperación de la confianza de los inversores. Si Milei logra superar los obstáculos políticos y fiscales que se avecinan, su programa podría consolidar la estabilidad económica argentina. Las elecciones legislativas de octubre serán una prueba clave, seguida de cerca por los mercados.
Si bien las perspectivas de mejora del entorno fiscal son positivas y constituyen un importante catalizador para el desempeño empresarial, algunas compañías con perfiles crediticios sólidos también presentan un riesgo limitado en caso de resultados electorales adversos para el mercado.
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